El próximo domingo 8 de noviembre celebramos el Día Europo del Enoturismo. Puede que para muchos todavía sea un gran desconocido; permitidnos que os lo presentemos brevemente:

El enoturismo, también conocido como «Turismo del Vino», es un tipo de turismo dedicado a fomentar y potenciar la riqueza y el desarrollo vitivinícola de una zona. Está estrechamente relacionado con el turismo gastronómico, el turismo cultural y el turismo de salud y belleza.

Se trata de un sector que nos conecta de nuevo con la tierra; nos recuerda el significado de palabras como sacrificio, cuidado, dedicación, cariño, constancia, esfuerzo, creatividad, etc. Su objetivo es mostrar al viajero el cuidado de los suelos, el mimo de las plantas, el trato de las uvas y la creación del vino en un «golpe de vista», pero también quiere transmitir una forma de sentir y de vivir. El campo es, y siempre será, imprescindible en el mundo en el que vivimos y, a veces, es necesario ponerlo en valor y mostrar una forma de vida diferente a la que se lleva, por ejemplo, en la gran ciudad.

Aquí los ritmos los marca la naturaleza: la tierra pide y los hombres y mujeres de la comarca, dan. Y así se hace el vino. Cuidando cada de terrón de tierra, cada piedra del camino, cada gota de agua, para que las plantas nos den su mejor fruto, la uva con la que realizaremos nuestros vinos. Un paseo entre barricas es un paseo por la historia; al menos por la historia de las viñas en los últimos meses. Y un paseo por la viña, es un paseo por la historia de la tierra que la vio nacer y las manos que la hicieron crecer. Cada añada es diferente aunque las tareas se repitan. Y cada visita también lo es.

El enoturismo nos ofrece un museo del vino vivo. Dependiendo de en qué época se haga la visita pueden disfrutarse unas actividades u otras en el campo: la vendimia, los distintos tratamientos de las plantas,… y de diferentes paisajes: el colorido otoño, el frío invierno, la florecida primavera,… Así como el trabajo de bodega; no es lo mismo entrar en marzo, con todo más o menos limpio y despejado, que hacerlo en septiembre y “quedarte pegado” a la uva saltarina y al mosto rebosante de nuestra mencía y nuestro godello.

Aprender con la gente del campo; recorrer el medio rural acompañados de voces expertas que nos hablan del pasar de los años; disfrutar tradiciones centenarias; volver a lo más básico, a conectar con lo natural, con lo que nos hace humanos, eso es lo que nos ofrece el enoturismo. Mucho más que “beber unos vinos en una bodega” es disfrutar del buen hacer de toda una comunidad.

En Godelia no queremos que se pierda ni un solo detalle, y por eso cuidamos cada experiencia minuciosamente. Queremos que cada visitante se sienta como en casa y participe de todo lo posible; y nosotros queremos ser partícipes de los momentos más especiales de cada uno de ellos. Nos gusta celebrarlo todo. Por eso hemos creado un nuevo espacio donde celebrar la vida. Un salón donde poder personalizar más cada visita. Queremos ser esa zona de segura donde volver a brindar cuando todo esto pase. Para entonces, ponemos a disposición del mundo nuestro hogar para que lo hagáis el vuestro.

Mientras tanto, no queríamos dejar de celebrar este día con todos vosotros y os acercamos un pequeño paseo por nuestra bodega y nuestro viñedo, para que podáis saborear desde casa este pedacito de cielo que es El Bierzo. Que os espera para haceros vivir experiencias únicas junto a una copa de vino.

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